La confusión de James
James se quedó helado, claramente conmocionado por la repentina revelación. “¿Pero cómo? Quiero decir, ¿por qué nadie me lo dijo?”, preguntó, luchando por encontrarle sentido a todo aquello. Sus ojos buscaron los rostros de Richard y Margaret, exigiendo en silencio respuestas que no llegaban. La noticia lo había desequilibrado por completo, reflejando la confusión que reinaba en la habitación. Era demasiado para asimilarlo todo de golpe, y su perplejidad dejaba claro lo profunda que era la conmoción.

La confusión de James
El orgulloso apoyo de Lisa
Lisa me apretó la mano con suavidad, su tranquilo orgullo brillando a través del caos. “Lo has manejado perfectamente”, susurró, un ancla firme en la tormenta de emociones que se arremolinaba a nuestro alrededor. Mientras sus padres luchaban contra la conmoción y la negación, Lisa se mantuvo firme a mi lado, mi aliada inquebrantable. Su apoyo me dio fuerzas, y juntos nos preparamos para ayudar a guiar a la familia a través de las inevitables consecuencias que se avecinaban.

El orgulloso apoyo de Lisa

