Un momento de reflexión
James y Lisa estaban sentados juntos en silencio, con el peso de los últimos acontecimientos pesando entre ellos. “¿Alguna vez pensaste que llegaría este día?” Preguntó James en voz baja. Lisa negó lentamente con la cabeza. “No exactamente así”, respondió. El caos se había calmado lo suficiente como para dejar espacio a la reflexión, dándoles a ambos un momento para reconsiderar lo que realmente significaba la familia y todas sus complicadas dinámicas. Fue una pausa surrealista, una rara oportunidad de centrarse en lo que de verdad importaba en medio de la agitación.

Un momento de reflexión
La propuesta de Richard
Richard volvió a entrar arrastrando los pies, luchando por estabilizarse. “Mark -empezó torpemente-, ¿qué te parece si… llegamos a un acuerdo para futuras estancias?” Su bravuconería habitual se había desvanecido, sustituida por un vacilante intento de encontrar un terreno común. Escuché con atención y percibí la desesperación que había bajo sus palabras. Estaba claro que buscaba una forma de salvar la conexión que quedaba, aunque eso significara aceptar nuevas condiciones en mi terreno.

La propuesta de Richard

