Control de daños de Richard
Richard se puso en pie de un salto, deseoso de restar importancia a las pruebas que yo acababa de revelar. “Amigos, no saquemos conclusiones precipitadas”, dijo, agitando la mano con desdén, como si intentara alejar la verdad. Su voz vaciló mientras luchaba por recuperar el control. “Probablemente hayamos confundido algo -añadió, intentando desesperadamente poner en duda la sólida prueba que brillaba en mi teléfono. Pero, por mucho que lo intentara, la sala permaneció en silencio, con la innegable verdad flotando en el aire.

El control de daños de Richard
La confrontación de James
James, que ya no podía contenerse, dio un paso al frente con las cejas fruncidas y preguntó: “¿Qué está pasando aquí? ¿Cómo nos hemos equivocado tanto? Su voz se hizo eco de la frustración que muchos sentían, con los ojos clavados en Richard y Margaret como si buscara respuestas. En su mirada, vi una mezcla de confusión y esperanza, esperando que alguien diera sentido a la verdad que se desenredaba. Era un giro que James no había visto venir: la realidad se desplegaba ante él con una claridad nítida e innegable.

La confrontación de James

